Persona en silla de ruedas con los brazos abiertos de espaldas mirando el mar

El turismo accesible

Tomado de la Revista Numbers,  Agosto del 2018

En varias ocasiones he escuchado la frase “el Ecuador podría vivir del turismo”, y me ha hecho reflexionar que en realidad es así, ya que, si bien somos un país pequeño en territorio, en cambio somos grandes en diversidad.

La accesibilidad es un elemento básico de la calidad de la oferta turística, así como una oportunidad de negocio para los destinos y empresas turística

María Teresa Donoso

2018-08-08

Tenemos apenas 256.370 km2, pero contamos con cuatro regiones totalmente distintas entre sí ―Costa, Sierra, Oriente y Galápagos― en las que encontramos una megadiversidad originada por una combinación única de geografía, geología, clima, temperatura, factores biológicos y evolutivos. “Los diecisiete países de mayor diversidad ocupan menos del 10% de la superficie del planeta, pero albergan siete de cada diez especies reconocidas. El Ecuador forma parte de esta lista” (Burneo, Santiago (2009), Megadiversidad).

Estamos ubicados en la Mitad del Mundo, por lo que recibimos alta insolación y luminosidad, teniendo doce horas de luz todos los días del año. Tenemos, además, una geografía que va desde los 0 hasta los 6.268 metros sobre el nivel del mar (volcán Chimborazo), compuesta por paradisíacas playas con palmeras en la Costa; páramos y nevados en la Cordillera de los Andes; selva tropical con una vasta flora y fauna en el Oriente; y unas de las islas más increíbles del planeta, en las que Darwin llegó a deducir su teoría de la evolución de las especies en el archipiélago de Galápagos.

Esta variedad de vegetaciones y climas viene acompañada de ciudades y zonas que son patrimonio de la Humanidad como Quito, Cuenca, las islas Galápagos y el Parque Nacional Sangay. Así, el Ecuador se convierte en un destino que ofrece al turista una experiencia única; por lo que, definitivamente, nuestro país “podría vivir del turismo”.

Y podría hacerlo con mayor éxito si enfocara su política nacional para convertirse en un destino de turismo accesible.

¿QUÉ ES EL TURISMO ACCESIBLE?
La Organización Mundial de la Salud (OMS) calcula que el 15% de la población mundial, es decir, mil millones de personas, viven con algún tipo de discapacidad, por lo que la accesibilidad y la adaptación de infraestructuras es un objetivo a tener en cuenta por el bien de todos. Según la Organización Mundial del Turismo (OMT), “puede que sea por una discapacidad, aunque sea temporal, o porque tengamos niños pequeños, o porque nos hagamos mayores, pero en algún momento de nuestra vida a todos nos va a beneficiar la accesibilidad del turismo”.

La OMT está convencida de que la accesibilidad a todas las instalaciones, productos y servicios turísticos debería ser un componente esencial de cualquier política de turismo responsable y sostenible. El turismo accesible permite el desarrollo social, ambiental y económico, con especial atención a la mejora de la accesibilidad de las ciudades para eliminar las barreras físicas que encuentran las personas con discapacidad o movilidad reducida.

La demanda para el turismo accesible es amplia. Está compuesta por los adultos mayores; por personas con otros factores que impiden su movilidad, como son los factores cronológicos, factores antropométricos y circunstancias transitorias; y, principalmente, por personas con discapacidad, que se han convertido en un segmento emergente de la demanda turística y tienen las siguientes características:

  • Son multicliente, ya que normalmente viajan acompañados.
  • Potencian la imagen del destino.
  • Generan ingresos por encima de la media del turismo convencional.
  • Favorecen la desestacionalidad, ya que viajan en cualquier época del año.
  • Es un mercado cada vez más importante para la industria turística: su cuota de mercado está en constante aumento.

Una ciudad accesible puede captar el potencial del turismo accesible y así puede captar el interesante mercado mundial del turismo de personas con discapacidad y adultos mayores estimado en más de 235 millones provenientes de la Unión Europea, Estados Unidos, Japón y Canadá; sin embargo, este potencial no se está aprovechando por la insuficiente accesibilidad. Ello, en especial, repercute en el turismo senior que busca seguridad y comodidad en las actividades.

Hay varias razones para desarrollar el turismo para todos, como es el considerar al turismo como un elemento básico en la vida cotidiana, un derecho de nuestra sociedad. Es, además, un factor de integración social. La accesibilidad es un elemento básico de la calidad de la oferta turística, así como una oportunidad de negocio para los destinos y empresas turísticas. Refuerza la competitividad frente a otros destinos.

Ya se están realizando esfuerzos en Ecuador con respecto a esta oportunidad de mercado. Desde hace más de 10 años, Baños tiene una oferta de destino turístico accesible, incluso para el turismo de aventura, a través de la Red de Turismo Accesible – Ecuador:

Alfonso Morales realiza canopy en BañosAlfonso Morales realiza canopy en Baños
(foto cortesía de Alfonso Morales)

En varias ciudades y regiones del Ecuador se han realizado adaptaciones en restaurantes, hoteles y hosterías. Una muestra de ello es la hostería Huasquila Amazon Lodge en Archidona, cuya infraestructura es totalmente accesible para usuarios de sillas de ruedas. Además, hay una agencia de viajes, South America for All, que ofrece tours accesibles en Ecuador y Perú, incluyendo las islas Galápagos y Machu Picchu.

La II Conferencia de Turismo Accesible de América Latina y el Caribe, realizada en Manta en diciembre de 2016, destacó la importancia de conocer y compartir las experiencias sobre turismo accesible, como la necesidad de que haya más operadores turísticos y destinos accesibles para complementar la oferta. El evento fue organizado por la Federación Nacional de Ecuatorianos con Discapacidad Física (FENEDIF) y contó con el aval del Ministerio de Turismo (MINTUR) y el Consejo Nacional para la Igualdad de Discapacidades (CONADIS):

Alfombra de playa realizada de material reciclado por FENEDIF para brindar accesibilidad a la playa de Atacames (foto cortesía de FENEDIF)
Alfombra de playa realizada de material reciclado por FENEDIF
para brindar accesibilidad a la playa de Atacames (foto cortesía de FENEDIF)

En conclusión, el turismo accesible es un turismo de calidad que implica la satisfacción de todas las necesidades, exigencias y expectativas de los visitantes respecto al entorno, productos, servicios e información, considerando los factores de seguridad, higiene, accesibilidad, autenticidad, transparencia y armonía con una actividad turística. Implica la implantación de la accesibilidad en todos los componentes del sector turístico. Y lo más importante es que beneficia a todas las personas que realizan la actividad turística, tanto al grupo que lo demanda como imprescindible para realizar la actividad, como a los clientes habituales que se benefician de la accesibilidad al medio y la perciben como un disfrute emocional inconsciente.

Sí, nuestro país podría vivir del turismo. Lo que se requiere urgentemente es que se incluya en su política pública el fomento del turismo accesible y estrategias para captar este importante segmento del mercado cuya demanda debe ser atendida.

El Pavimento Podotáctil y la Accesibilidad

Tomado de la Revista Numbers, Edición 24, Marzo del 2018

Conocemos por podotáctil a la característica de una superficie, ya sea piso o pavimento, que está relacionada con su relieve, y que permite que una persona con discapacidad visual la perciba al pisar sobre ella o al ser detectada a través del bastón blanco que es de ayuda para su desplazamiento.

El pavimento o banda podotáctil sirve para guiar a las personas ciegas o de baja visión en el entorno
María Teresa Donoso
2018-03-22

Cuando caminamos por las aceras de varias ciudades del país, cada vez es más frecuente encontrarnos con un pavimento que tiene puntos o líneas. Se trata del pavimento o banda podotáctil que sirve para guiar a las personas ciegas o de baja visión en el entorno.

Fue en 1965 cuando el japonés Seiichi Miyake desarrolló estas superficies táctiles de color amarillo, conocidas también como tenji blocks o tactile tiles(azulejos táctiles), y lo hizo con un amigo muy cercano que empezó a perder su visión; en 1967 las introdujo por primera vez en una calle en Okayama; fueron rápidamente adoptadas por los Ferrocarriles Nacionales del Japón para facilitar la circulación de sus usuarios ciegos o de baja visión en las estaciones de tren y tiendas cercanas; y así se fue conociendo y difundiendo su uso en Japón y luego en todo el mundo. En la actualidad, el uso del pavimento podotáctil se encuentra normado para facilitar la accesibilidad de las personas con discapacidad visual, como también facilita la orientación y tránsito de otros colectivos, como los adultos mayores o las personas con discapacidad intelectual.

Foto de Loges

pavimento podotáctil ubicado en una estación de metro
(foto del catálogo de LOGES)

Los azulejos táctiles diseñados por Miyake tenían ya sea líneas o puntos, y por lo tanto cada uno su función: las líneas son para guiar o encaminar, es decir, para decir “siga”; los puntos o círculos son para prevenir o advertir, por lo tanto, para decir “pare”. Inicialmente fueron de color amarillo, pero se fueron utilizando con el tiempo con otros colores para combinar con la decoración del entorno.

En la actualidad, el pavimento podotáctil se fabrica en forma de rectángulo o cuadrado utilizando varios materiales como concreto, cemento, adoquín o piedra; como también puede ser fabricado como franjas táctiles de polietileno, caucho o metal que se colocan encima del pavimento, mediante una tira adhesiva de alta resistencia junto con un sistema de anclaje. Por ejemplo, el pavimento de cemento o adoquín es utilizado en aceras, plazas, parques, es decir, en general en el espacio público; y el de polietileno o metal en aeropuertos, estaciones de metro o tren, centros comerciales, hospitales, universidades, en decir, en edificios de uso público.

Foto tomada en el CEAPAT Madrid por la Autora

 

pavimento podotáctil guía y de advertencia colocados
para guiar a una persona con discapacidad visual
desde el ingreso del edificio hasta el plano háptico
(foto tomada por la autora en el edificio del CEAPAT, Madrid)

Si bien el pavimento podotáctil es de gran utilidad para las personas con discapacidad visual, puede ser molesto, en especial para usuarios de silla de ruedas o coches de bebés, ya que el relieve vuelve a la superficie un tanto irregular, y, aunque cumpla con la normativa, implica transitar con traqueteo y sacudidas. Por ello, este pavimento debe ser ubicado donde es estrictamente necesario, y no en todo el espacio de uso público. Se recomienda colocar la señalización podotáctil cuando existen cambios de nivel; cambios de dirección; ingreso a edificaciones, parques y plazas; obstáculos, puntos de peligro o riesgo, o bien mobiliario urbano en el itinerario peatonal accesible; trayecto desde el cruce peatonal hasta la línea de fachada. Esta última es la que guía a las personas con discapacidad visual, y cuando se interrumpe o no existe debe ser suplida con la señalización podotáctil. Cabe mencionar que la línea de fachada no solamente es el paramento exterior de una edificación, sino que pueden ser elementos que guían a la persona con discapacidad visual a lo largo de espacios públicos, como un bordillo o la diferencia de pavimentos, como puede ser el cemento junto al césped.

En lo que a normativa se refiere, en el Ecuador la Norma NTE INEN 2854 trata de la “accesibilidad de las personas al medio físico – señalización para personas con discapacidad visual en espacios urbanos y en edificios con acceso al público – señalización en pisos y planos hápticos” y contiene los requisitos para la planificación y ejecución de la señalización podotáctil y táctil que permiten la orientación y desplazamiento de forma autónoma de las personas con discapacidad visual, tanto en los espacios públicos como en los edificios de uso público.

Para permitir su fácil detección, las bandas podotáctiles deben tener contraste con el pavimento adyacente, como un cambio de textura. Ese contraste se puede lograr con el uso de colores claros y oscuros, y con una buena iluminación para evitar el deslumbramiento por reflejos o sombras. La textura se logra con el relieve, ya sea de líneas o puntos, para lo cual debe tener de 2 mm a 5 mm, dependiendo del material, y debe ser sentido y percibido fácilmente utilizando el pie o con la ayuda del bastón blanco. Esto último se puede lograr con el uso del pavimento podotáctil junto al pavimento liso o con la colocación de franjas podotáctiles adhesivas sobre el pavimento. Cabe indicar que hay peatones ciegos o de baja visión que prefieren caminar junto al pavimento podotáctil usándolo como guía cuando su bastón lo va topando; en cambio, hay otros que prefieren caminar sobre él. Se debe considerar también que las señalizaciones en pisos no deben representar ningún peligro de tropiezo o caída; además, deben ser de fácil limpieza y mantenimiento.

El pavimento podotáctil de advertencia, el de puntos, debe estar colocado en los cruces peatonales siempre en el filo de la acera junto al pavimento de la calle, ya que de esta manera la persona con discapacidad visual puede saber dónde se termina la acera y empieza la calle y parar a tiempo para evitar ser atropellado por un vehículo, si no hay un semáforo peatonal con sonido que le advierta del cruce.

Otra recomendación importante es que el pavimento guía, el de líneas, no puede tener obstáculos en su itinerario, como postes, basureros, árboles, letreros, hidrantes, etc., ya que la persona no vidente puede tropezarse o caerse; el podotáctil de advertencia debe ser colocado junto a estos obstáculos. Además, si hay línea de fachada, no es necesario colocar a lo largo de la acera el pavimento podotáctil, sino que, desde el cruce peatonal, el podotáctil guía le lleva hasta esa línea. Debe estar colocado junto a la franja de equipamiento y no en la mitad de la acera, como se indica en esta figura de la NTE INEN 2854:

Según NTE INEN 2854

 

Finalmente, si la señalización con pavimento podotáctil cumple con la normativa y se aplica con un mismo y buen criterio, tendremos como resultado el que los peatones con discapacidad visual puedan transitar con mayor seguridad y comodidad. Si bien existe la normativa, un buen consejo para quien diseña es ponerse en el lugar una persona ciega o de baja visión y analizar cómo usar el pavimento podotáctil para que cumpla con la función de guiarle de manera autónoma y segura, teniendo siempre presente la frase de la Declaración de Estocolmo: “El buen diseño capacita, el mal diseño discapacita”.

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AUTORA DEL ARTÍCULO:
Ing. María Teresa Donoso de Miño,
representante en Ecuador
de la Comisión Global de Diseño Universal

Ilustración de una ciudad accesible. Tomada de la Revista Numbers

El Itinerario Peatonal Accesible y la importancia de las aceras accesibles

Estuve presente en la reunión de Hábitat III organizada por Naciones Unidas que tuvo lugar en Quito en octubre de 2016, en la que se analizó que la urbanización es una de las tendencias mundiales más significativas del siglo XXI. Se prevé que para 2050 el 65% de la población mundial vivirá en ciudades, por lo que el contar con ciudades inteligentes o Smart Cities es una de las prioridades del desarrollo urbano sostenible en todo el mundo. Vivimos en una época de derechos, en la que los derechos humanos y urbanos son fundamentales para la dignidad humana y calidad de vida.

Las Smart Cities ponen el urbanismo al servicio de las personas: es un facilitador para mejorar las condiciones de vida, donde la modernidad y la innovación se centran en el ser humano. Ese concepto se vuelve más amplio cuando hablamos de Human City A+, concepto promovido por la Fundación Once y la Universidad de Jaén (España), que incorpora la A de accesibilidad que permite tener en cuenta a todas las personas que habitan la ciudad, para que esta sea accesible en todos sus entornos y para todas las personas, incluidas las personas con diversidad funcional y con movilidad reducida. Esta es una condición esencial para mejorar la calidad de vida de todos, considerando que los ciudadanos buscamos vivir con autonomía, seguridad y con las mismas oportunidades.

Para lograr la accesibilidad, el Diseño Universal es la mejor herramienta, puesto que aumenta el valor práctico, la seguridad y la salud a través del diseño de edificios, ambientes, productos y sistemas en respuesta a la diversidad de personas y capacidades, para ser utilizables por todas las personas en la mayor extensión posible. Es decir: es un diseño que toma en cuenta a todos y que es seguro, flexible, adaptable, cómodo, adecuado, amigable… En fin, es un diseño que capacita.

Es así como la frase “el buen diseño capacita, el mal diseño discapacita” de la Declaración de Estocolmo nos hace reflexionar sobre lo importante que es el diseño en la vida diaria de las personas.

Como parte de las actividades de la vida diaria, los ciudadanos trabajamos, estudiamos, hacemos deporte, disfrutamos del arte, la cultura y la recreación, nos comunicamos e informamos, nos movilizamos de un lado a otro, es decir, necesitamos vivir en una ciudad que nos permita acceder a todos los servicios y entornos. Para lograr esto hay muchas estrategias, pero pienso que la básica y esencial es contar con una ciudad que nos permita transitar y movilizarnos con facilidad y autonomía, una ciudad que tenga aceras accesibles y transitables, aceras que nos permitan contar con Itinerarios Peatonales Accesibles.

¿QUÉ ES UN ITINERARIO PEATONAL ACCESIBLE?
Es una ruta en la vía pública que permite a todos los peatones desplazarse de un lugar a otro y acceder a lugares y edificios para poder desarrollar su vida cotidiana. Sus requisitos son:

  • El ancho de paso mínimo libre de obstáculos será de 1,80 m.
  • El alto de paso mínimo será de 2,20 m. No se permiten salientes de más de 10 cm por debajo de esta altura.
  • La pendiente transversal máxima será del 2%, ya que pendientes mayores afectan el desplazamiento de usuarios de sillas de ruedas, incrementando su esfuerzo para mantener la dirección.
  • La pendiente longitudinal máxima será del 8%, para poder desplazarse de manera autónoma, sin ayuda de otras personas.
  • El Itinerario Peatonal Accesible debe discurrir siempre de manera colindante o adyacente a la línea de fachada o elemento horizontal que materialice físicamente el límite edificado a nivel del suelo; esto es una guía para las personas con discapacidad visual.
  • El pavimento debe ser duro, estable, antideslizante.
  • Para las personas con discapacidad visual se usarán franjas de pavimento podotáctil de direccionamiento y de advertencia para el ingreso a edificaciones, parques y plazas; para el trayecto desde el cruce peatonal hasta la línea de fachada; para los cambios de nivel; para los puntos de peligro o mobiliario urbano en el trayecto.
  • En todo el recorrido no deben existir ni resaltes ni escalones aislados ni restos de elementos que han sido retirados, como letreros, postes, etc.
  • Los desniveles se salvarán mediante rampas, escaleras, ascensores o plataformas elevadoras.
  • Una adecuada señalización y comunicación debe estar presente.
  • El ámbito de paso no debe ser invadido por elementos de mobiliario urbano instalados de forma permanente ni dispuestos de forma temporal.
  • En todo su desarrollo se debe disponer de un nivel mínimo de iluminación de 20 luxes con proyección homogénea.

Es urgente y prioritario que las aceras de nuestras ciudades cumplan con estos requisitos del Itinerario Peatonal Accesible. Estuve en el mes de mayo en Barcelona y me llamó la atención que la mayoría de las aceras son amplias, uniformes, en buen estado, sin obstáculos, con rampas en cada esquina. Pude apreciar que toda la gente, tanto locales como turistas, podían movilizarse con comodidad y seguridad. Me crucé con personas con discapacidad, adultos mayores, mujeres embarazadas, madres con sus niños en coches de bebé… En fin, todas las personas con las que me crucé transitaban disfrutando de la ciudad y de su entorno. Y me quedé pensando en los beneficios de contar con aceras accesibles que permitan lograr un diseño que capacite, un urbanismo inclusivo, un entorno que no discrimine. No es la única condición, ya que también son importantes el viario, el espacio público o las edificaciones, pero una ciudad que cuenta con aceras accesibles nos hace sentir a gusto, y solamente sintiéndonos a gusto sentiremos a la ciudad como nuestra y la cuidaremos, reflejando ese sentimiento en una adecuada convivencia y respeto.

Es consecuencia, el reto de las autoridades es hacer realidad esta propuesta básica de contar con aceras accesibles que nos permitan gozar de autonomía personal, transitar con seguridad y comodidad y disfrutar del entorno que forma parte de nuestra vida cotidiana.

imagen tomada de la revista Numbers sobre artículo de Accesibilidad y Diseño Universal

Accesibilidad y Diseño Universal

Del 14 al 17 de marzo de 2017 tuvo lugar en La Habana (Cuba) la VI Conferencia Latinoamericana de la Red Latinoamericana de Organizaciones no Gubernamentales de Personas con Discapacidad y sus Familias (RIADIS), con la participación de más de 230 personas de 21 países.

Uno de los objetivos de la Conferencia fue el continuar avanzando en América Latina y el Caribe en la inclusión efectiva de las personas con discapacidad mediante el trabajo unido y coordinado entre las organizaciones, los Gobiernos y los actores claves de la región; así como el mejorar el reconocimiento y aplicación de los derechos de las personas con discapacidad desde la incidencia a los Gobiernos y otros actores, teniendo la Convención de los Derechos de las Personas con Discapacidad, los Objetivos de Desarrollo Sostenible y otras herramientas como referentes. Es así que la Conferencia se denominó “Latinoamérica inclusiva en unidad, desarrollo, paz y esperanza”.

Como representante en Ecuador de la Comisión Global de Diseño Universal (GUDC, por sus siglas en inglés), tuve la oportunidad de participar en la Conferencia, exponiendo en la mesa introductoria qué es la Accesibilidad Universal y cómo el Diseño Universal (DU) es el instrumento más efectivo para su consecución. En este artículo se presenta un resumen de mi ponencia.

En la Convención de las Naciones Unidas de los Derechos para las Personas con Discapacidad, la accesibilidad es uno de sus ocho principios. El Artículo 9 define que “a fin de que las personas con discapacidad puedan vivir en forma independiente y participar plenamente en todos los aspectos de la vida, los Estados partes adoptarán medidas pertinentes para asegurar el acceso de las personas con discapacidad, en igualdad de condiciones con las demás, al entorno físico, el transporte, la información y las comunicaciones, incluidos los sistemas y las tecnologías de la información y las comunicaciones, y a otros servicios e instalaciones abiertos al público o de uso público, tanto en zonas urbanas como rurales”.

Los Objetivos de Desarrollo Sostenible definen en el Objetivo 11, “Ciudades y comunidades sostenibles”, que se debe conseguir que las ciudades y los asentamientos humanos sean inclusivos, seguros, resilientes y sostenibles. La Nueva Agenda Urbana aprobada en Hábitat III, que tuvo lugar en Quito en octubre de 2016, y ligada a los Objetivos de Desarrollo Sostenible, es un documento orientado a la acción que establece estándares globales para el desarrollo urbano sostenible. Nos invita a repensar la forma en que construimos, gestionamos y vivimos en las ciudades, con el gran objetivo de avanzar en el desarrollo urbano inclusivo y accesible para todos y alcanzar la meta de la participación plena de todas las personas, sin importar su condición como beneficiarios y agentes para los cambios transformativos en la sociedad y el desarrollo. Además, requiere que se tengan plenamente en cuenta los derechos, preocupaciones y perspectivas de las todas las personas que habitan en una ciudad, para lo cual es necesario cumplir con el derecho a la accesibilidad al entorno físico, a la movilidad, a los servicios, a la comunicación y a la información.

Por lo tanto, considerando este marco legal tan importante, es necesario que conozcamos en detalle qué es la Accesibilidad Universal y cómo el Diseño Universal nos ayuda a gestionarla en nuestras ciudades.

La Accesibilidad Universal es un bien público a través del cual toda persona, sin importar su género, edad, etnia, condición física, psíquica y/o sensorial, tiene el derecho a interactuar socialmente y desarrollar sus habilidades, aptitudes y potencialidades en su vida cotidiana, haciendo uso y disfrutando autónomamente de los servicios de que dispone en la comunidad; en especial si es una persona con discapacidad o movilidad reducida.

El objetivo de la Accesibilidad Universal es disfrutar de una ciudad totalmente accesible, mediante la eliminación de las barreras que impiden la autonomía personal y movilidad, mejorando el bienestar social y la solidaridad en la sociedad. La accesibilidad integral debe resolver la cadena de la accesibilidad: edificación, urbanismo, transporte y comunicación, y permitir sus mutuas interacciones. Además, es muy importante que pase desapercibida.

Por lo tanto, podemos hablar de Accesibilidad Universal o de una utilización efectiva de un entorno, producto o servicio si:

  • Se encuentra al alcance la persona (movilidad, aprehensión).
  • Se ha entendido su funcionamiento o la manera de ser utilizado (comprensión).
  • Es sencillo, cómodo y seguro de manipular (uso).
  • Se ha comunicado e informado de manera adecuada (comunicación).

PERO, ¿CÓMO LOGRAR LA ACCESIBILIDAD UNIVERSAL?
El Diseño Universal es el instrumento idóneo para lograr la accesibilidad para todos, considerando en especial a las personas con discapacidad, adultos mayores, personas con movilidad reducida, etc. El Diseño Universal aumenta el valor práctico, la seguridad y la salud a través del diseño de edificios, ambientes, productos, servicios y sistemas, en respuesta a la diversidad de personas y capacidades, para que sean utilizados por todas las personas con la mayor extensión posible.

La demanda para el Diseño Universal considera a las personas con discapacidad (15% de la población mundial de acuerdo a la Organización Mundial de la Salud, 2011), a las personas de más de 60 años (22% según las Naciones Unidas para el 2050), y a personas como zurdos, quienes están en los extremos de las estaturas, viajeros internacionales, quienes tienen enfermedades catastróficas o crónicas como el cáncer o la diabetes, mujeres embarazadas, niños en coches o personas que tienen movilidad reducida… Es importante recapacitar que todos en algún momento de nuestra vida tendremos una discapacidad, ya sea por nacimiento, adquirida por una enfermedad o accidente, ya sea de manera permanente o temporal, o al envejecer.

Al hablar de Diseño Universal, debemos tomar en cuenta los siguientes elementos:

  • Acceso, salida y circulación interna: espacio de paso, cambios de nivel, puertas, ascensores, baterías sanitarias.
  • Señalización interna: carteles y símbolos indicativos de información y seguridad.
  • Mobiliario y equipamiento en el edificio: mostradores, escritorios, estanterías, contenedores, etc.
  • Recursos materiales utilizados para brindar servicios: computadores, páginas web, teléfonos, máquinas que ofrecen información, carteles, paneles, material escrito, etc.

Los principios del Diseño Universal son siete:

  1. Igualdad de uso: diseño adecuado para todas las personas independientemente de sus capacidades y habilidades, como también que sea fácil de usar, útil y vendible, y que resulte atractivo.
  2. Flexibilidad: el diseño se acomoda a un amplio rango de preferencias y habilidades individuales. Ofrece posibilidades de elección en los métodos de uso. Tiene que adecuarse al ritmo del usuario.
  3. Uso simple y funcional: el uso del diseño es fácil de entender y de decodificar, independientemente de la experiencia del usuario, conocimientos, habilidades lingüísticas, nivel de educación o nivel de concentración del momento. Elimina la complejidad innecesaria.
  4. Información comprensible: el diseño comunica la información necesaria con eficacia al usuario, independientemente de las condiciones ambientales o de las capacidades sensoriales del usuario. Utiliza distintas formas de información (gráfica, verbal, táctil, sonora…).
  5. Tolerancia al error: el diseño minimiza los riesgos y las consecuencias adversas de acciones accidentales o no intencionales, como de acciones negligentes o culposas. Minimiza las posibilidades de que ocurran actos inconscientes que impliquen peligros, incluyendo advertencias.
  6. Bajo esfuerzo físico: el diseño puede ser usado eficaz y confortablemente y con un mínimo de fatiga, lo que permite al usuario mantener una posición neutral del cuerpo al utilizar el elemento. Minimiza las acciones repetitivas, como el esfuerzo físico sostenido, al usar la fuerza operativa en forma razonable.
  7. Espacio y tamaño para el acercamiento y uso: el diseño tiene un tamaño adecuado, y se proporciona un espacio para el acceso, alcance, manipulación y uso independientemente de la dimensión antropométrica —el tamaño de cuerpo— del usuario, de su postura o de su nivel de movilidad. Otorga una línea de visión clara sin importar si el usuario está de pie o sentado.

Podemos, por lo tanto, concluir que cuando se consideran los siete principios del Diseño Universal en el urbanismo, la edificación, la movilidad, los servicios, la comunicación y la información contaremos con accesibilidad, que es un derecho de todas las personas sin importar su condición o capacidad. El uso del Diseño Universal puede cambiar nuestro mundo y hacer de nuestra comunidad una más inclusiva y equitativa.

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Es importante recapacitar que todos en algún momento de nuestra vida tendremos una discapacidad, ya sea por nacimiento, adquirida por una enfermedad o accidente, ya sea de manera permanente o temporal, o al envejecer

(publicado en revista Numbers, 2017-05-30, link)

-Video-Ecuador Destino Turístico Discapacidades, inclusión y accesibilidad

Hace más de un año  la ciudad de Quito  y  Ecuador fueron anfitriones de uno de los eventos más importantes de Naciones Unidas en el mundo,HÁBITAT III. En 2011, la Asamblea General de Naciones Unidas decidió convocar para 2016 a una tercera Conferencia de Vivienda y Desarrollo Urbano Sostenible, Habitat III, con el objeto de vigorizar el compromiso global sobre la urbanización sustentable que conduzca a la implementación de una Nueva Agenda Urbana y que concuerde con los objetivos más relevantes del desarrollo. María Teresa Donosa, experta en temas de Accesibilidad y Diseño Universal, da su punto de vista sobre este evento internacional.